
Escribir con dos dedos, con toda la mano feliz moviéndose y con el cuerpo volcado sobre la pluma o el rotulador te permite hacer de ello un oficio y notar cómo se desgranan las ideas. Escribir con los diez dedos sobre un teclado facilita el fluir de las ideas y que, como en el cuento de la tortuga y la liebre, se vayan echando el pie una a la otra: a veces la idea saca la cabeza dos cerros más allá y en otros casos es la palabra escrita la que aborda, caza y adelanta al pensamiento fugaz o a la reflexión de calado que estaba paseando distraída por el mundo de las ideas.
Ahora me encuentro manco: he de escribir con un solo dedo de la mano esa que nunca suelo valorar porque a veces pensamos que nuestro ser pasa por determinadas circunstancias y no somos capaces de percibir el todo.
Escribir con una mano me vincula con la torpeza más puramente humana. El Adán que con pasos temblosos se enfrenta solo ante la inmensidad (será luego Eva quien lo salve y lo redima y le enseñe), con Tántalo, otra vez con el Asterión de Borges.
Hace menos, algo menos de veinticuatro horas que me rompí la mano, me quebré un dedo: fractura limpia sin desplazamiento de la base del quinto metacarpiano del dedo meñique de la mano derecha.
De cuatro a seis semanas de baja. Yo tengo la sana pretensión de recuperarme plenamente mucho antes, pero ahora mismo me duele mucho.
Ahora me encuentro manco: he de escribir con un solo dedo de la mano esa que nunca suelo valorar porque a veces pensamos que nuestro ser pasa por determinadas circunstancias y no somos capaces de percibir el todo.
Escribir con una mano me vincula con la torpeza más puramente humana. El Adán que con pasos temblosos se enfrenta solo ante la inmensidad (será luego Eva quien lo salve y lo redima y le enseñe), con Tántalo, otra vez con el Asterión de Borges.
Hace menos, algo menos de veinticuatro horas que me rompí la mano, me quebré un dedo: fractura limpia sin desplazamiento de la base del quinto metacarpiano del dedo meñique de la mano derecha.
De cuatro a seis semanas de baja. Yo tengo la sana pretensión de recuperarme plenamente mucho antes, pero ahora mismo me duele mucho.
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